Lugares de interés en Lanzarote

Entre sus alicientes y atractivos turísticos más destacados están la creación de los Centros de Arte, Cultura y Turismo pertenecientes al Cabildo Insular, impulsados y creados en su mayoría por su artista universal César Manrique, quien aprovechando los encantos naturales de la isla, se han convertido en auténticas obras de arte y, sin duda, en emblemas representativos de la isla de Lanzarote.

Parque Nacional de Timanfaya

Diferentes erupciones volcánicas y actividad magmática a lo largo de la historia, convirtieron estas tierras en lo que son hoy. Desde el mirador natural de Montaña Rajada, se puede contemplar un inmenso mar de lava que llega hasta el mismo litoral marino. Es realmente impresionante: ondulaciones, formas estridentes creadas por la lava... Desde entonces sus habitantes han tenido que aprender a convivir con este insólito y hermoso paisaje hasta conseguir cultivar en secano melones, cebollas, tomates e incluso viñas en la zona de La Geria.

El acceso libre a pie sólo está permitido en el litoral del Parque Nacional, a través de una senda que recorre la costa del parque. El resto hay que recorrerlo a través de la organización de los centros de visitantes. El parque surge de las violentas erupciones volcánicas de 1.730-1.736, seis años consecutivos, y las posteriores del siglo XIX, principalmente en 1.824.

Mirador del Río

El Mirador del Río está situado en el cabo norte de la isla, a 479 metros de altura sobre el nivel del mar y orientado hacia el noroeste, ofrece una vista privilegiada de la zona que comprende el archipiélago Chinijo (islas de la Graciosa, Montaña Clara y Alegranza).

El responsable de la reconstrucción de esta antigua posición de artillería, "Baterías del Río", fue el artista César Manrique, que mandó hacer una excavación en el monte, construyendo en la hondonada un restaurante, y puso dos cúpulas en ese gran espacio, sobre las que se echó tierra creciendo después la hierba sobre ellas.

El mirador ofrece variados puntos para la observación del paisaje: el ventanal circular del interior situado frente al mar; el pasillo exterior que rodea la edificación y la terraza superior que lo corona, a la que se accede desde una escalera de caracol. (es aconsejable visitarlo en días claros).

Jardin de Cactus

El Jardín de Cactus es una de las últimas obras de César Manrique creado sobre una antigua cantera y convertido en una auténtica plantación de una extensa variedad de cactus a lo largo y ancho de su bién ordenado espacio.

El artista demostró un sentido especial para combinar y crear arte a partir de recursos naturales que guardan entre sí una perfecta armonía en su colocación y distribución, al mismo tiempo que aparecen elementos típicos del paisaje insular. Cabe destacar la excelente conservación de uno de los característicos molinos de viento en Lanzarote.

Este espectacular "jardín botánico" acoge cerca de diez mil ejemplares de cactus de más de mil cuatrocientas especies distintas, originarias de América, Madagascar y Canarias, reunidas por el experto en Botánica Estanislao González Ferrer, ya fallecido.

Sin embargo, la intención de esta obra no es didáctica, sino estética y recreativa, al igual que el resto de las obras espaciales de su autor. El propio Jardín se erige en medio de un mar de cactus, la zona de Guatiza y Mala, el corazón del cultivo de cochinilla en la isla.

Monumento al Campesino

La Casa museo y el Monumento al Campesino, fueron construidos para inmortalizar el duro trabajo de la comunidad campesina lanzaroteña, cuyos esfuerzos se materializan en La Geria, paisaje único en el mundo, y en la obtención de productos agrícolas de una tierra árida.

El monumento, también denominado monumento a la Fecundidad, fue creado por César Manrique con tanques de agua de antiguos barcos pesqueros y está elevado sobre una plataforma de rocas. La Casa museo, fue un antiguo caserío restaurado y ampliado por el artista, quien desde los años sesenta estuvo involucrado en una campaña por rescatar y preservar el estilo arquitectónico canario. Contiene una extraordinaria colección de útiles e instrumentos utilizados por los campesinos a través de los tiempos que permiten al visitante recuperar gran parte de la historia de la isla y de sus tradiciones.

Teguise

Teguise, que fue capital de Lanzarote hasta 1852, se ha convertido en uno de los principales centros culturales y turísticos de la isla. Sus calles, con sus palacios, conventos y plazas conservan el sabor inconfundible del paso de los siglos y de mil y una historias.

Teguise se halla situada en el centro de la isla a 10 Km. de la costa y a unos 220 m. de altura sobre el nivel del mar. Escarceos entre moros y cristianos y ataques de filibusteros, entre otros hechos, han tenido como escenario esta real villa. La Villa de Teguise es uno de los principales centros culturales y turísticos de la isla, convirtiéndose los domingos en el centro de atracción de Lanzarote. Cuenta con el mayor mercadillo de la Isla, donde podrá encontrar todo tipo de productos a unos precios muy razonables. Se realiza los domingos por la mañana y cuenta con gran afluencia de público.

Fundación César Manrique

En 1982 se fundó la fundación de César Manrique por un grupo de amigos y se inauguró de manera oficial en marzo de 1992. Esta fundación es de carácter privado cultural y se financia a sí misma.

La fundación tiene su sede en la impresionante casa del artista y en el edificio de explotación. El complejo total del edificio fue transformado por el mismo César Manrique, para adaptarlo a su nueva función de museo y galería de pinturas. Hoy día se exponen aquí esculturas, dibujos y pinturas de César Manrique y otros artistas.

La casa se encuentra en un terreno de 30.000 metros cuadrados que se extiende sobre una corriente de lava, que data de las erupciones volcánicas de los años 1730-1736. El edificio está hecho de pompas volcánicas naturales y tiene 2 plantas, si bien la planta baja con sus curiosos espacios, está constituida principalmente por cuevas de las pompas volcánicas. Su superficie es de aprox. 1.800 metros cuadrados, más 1.200 metros de terraza y 3.000 metros de jardín.

Jameos del Agua

Al norte de Lanzarote, al pie del volcán Monte de la Corona, cuya última erupción fue hace 3.000 años, comienza uno de los sistemas de cuevas y tubos más interesantes del mundo. El jameo se forma al precipitarse el techo del túnel, lo que suele suceder cuando éste pasa de 20 metros de anchura, o bien, los gases acumulados producen una explosión. Los jameos en los cuales se delatan la presencia de los tubos volcánicos y a través de varios de ellos se puede observar el recorrido de tales tubos. Los Jameos del Agua fueron la primera atracción arquitectónica diseñada por César Manrique en 1968.

Subiendo por una escalera serpenteada a la próxima burbuja volcánica, el Jameo Grande, de 100 metros de largo y 30 de ancho, se llega a un jardín encantador con amplia piscina.

Se han construido dos bares en los nichos de las rocas, y sus pistas de baile dan testimonio de que los jameos se utilizan también como discoteca-club nocturno. Al final del Jameo Grande, en la parte que da al Monte de la Corona, se abre una sala de conciertos de corte oblicuo, con arquitectura y acústica admirables, en la que se dan conciertos y actuaciones de ballet.

El Golfo

El Golfo es un anfiteatro abierto al océano que se formó a raíz de las erupciones de 1730. La laguna que ocupa el fondo del semicírculo surgió debido a la inundación del cráter. Su color verde se debe a las algas que habitan en su superficie. El volcán está formado por toba porosa, la cual, por acción del tiempo ha creado formaciones espectaculares.

El mar pasa por medio del cráter formando una hermosa playa negra que contrasta con el verde del Lago, comunicándose con éste por medio subterráneo. Este lago ha sido declarado reserva natural, por lo que el baño está prohibido.

A pocos metros se halla el pueblo de El Golfo, donde podrá disfrutar de varios restaurantes frente al mar.

La Geria

El Museo del vino El Grifo, ocupa las antiguas bodegas, construidas sobre la lava volcánica de la erupción del siglo XVIII y que datan desde 1775. Las construcciones están fabricadas con materiales austeros, típicamente lanzaroteño, anchos muros de piedra volcánica y argamasa, techos sostenidos con vigas de madera procedentes en su mayoría del desguace de barcos. Es visitado anualmente por más de 50.000 personas.

El material etnográfico que se expone es de finales del siglo XIX y primera mitad del siglo XX dónde se puede observar la evolución de la maquinaria en la elaboración del vino como antiguas prensas, estrujadoras, maquinaria de embotellado, bombas, material de laboratorio, así como antiguos alambiques que se utilizaban para elaborar aguardiente.

El Museo organiza regularmente cursos de cata para difundir el conocimiento de los vinos.